Salud

El tamaño del abdomen importa: un estudio advierte que la adiposidad central aumenta el riesgo de infarto y ACV

Un estudio internacional publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC) reveló que la grasa abdominal predice mejor el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular (ACV) que el índice de masa corporal (IMC).

Cuál es la verdura que mostró una notable reducción de la grasa en el hígado

Te puede interesar:Cuál es la verdura que mostró una notable reducción de la grasa en el hígado

El hallazgo, destacado por Eric Topol en su cuenta de X, pone en el centro del debate médico la necesidad de medir la circunferencia de la cintura y la relación cintura-cadera para una evaluación cardiovascular precisa, superando la tradicional referencia al peso total.

PUBLICIDAD

El nuevo estudio: circunferencia de cintura y relación cintura-cadera, claves para el riesgo cardiovascular

Infografía con torso humano, órganos, cinta métrica, balanza, corazón e íconos. Presenta datos sobre grasa abdominal, IMC y riesgo cardíaco.Los datos de un estudio internacional sobre 259.388 adultos muestran que la circunferencia de cintura y la relación cintura-cadera predicen mejor el riesgo cardíaco que el IMC. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según informó el Colegio Americano de Cardiología, la investigación analizó datos de 259.388 adultos sin enfermedad coronaria previa, durante un seguimiento promedio de 20 años. Los resultados, difundidos por JACC, muestran que la circunferencia de la cintura (CC) y la relación cintura-cadera (RCC) ofrecen un valor diagnóstico y pronóstico superior al IMC, que puede subestimar o sobrestimar el riesgo real de enfermedad cardiovascular.

El hábito nocturno que podría reducir la presión arterial y controlar el azúcar en sangre

Te puede interesar:El hábito nocturno que podría reducir la presión arterial y controlar el azúcar en sangre

De acuerdo con el análisis conjunto de 15 cohortes de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, el 5% de quienes tenían un IMC normal presentaban una cintura elevada y el 18 % una RCC elevada. En personas con obesidad, el 9 % tenía circunferencia baja y el 45 % una RCC baja. Estas discrepancias muestran que el IMC no refleja la distribución de la grasa corporal, un dato clave para la salud cardíaca.

PUBLICIDAD

Michael J. Blaha, director de investigación clínica en el Centro Ciccarone de la Universidad Johns Hopkins, sostuvo que “observamos individuos con peso normal determinado clínicamente que presentaban una adiposidad central elevada y un índice cintura-cadera alto, lo que los asociaba con un mayor riesgo en la mayoría de los resultados”.

Terremotos en la región: cuál es el riesgo sísmico para Argentina

Te puede interesar:Terremotos en la región: cuál es el riesgo sísmico para Argentina

Por su parte, Zeina Dardari, autora principal del estudio, enfatizó que “basarse únicamente en el IMC puede llevar a una clasificación errónea del riesgo cardiovascular en una amplia gama de resultados”.

PUBLICIDAD

En X, el médico cardiólogo y divulgador Eric Topol subrayó que el impacto de la grasa abdominal suele pasar inadvertido cuando solo se usa el IMC, y señaló la importancia de incorporar las mediciones de cintura y RCC en la práctica clínica cotidiana.

Qué implica la adiposidad central para el riesgo de infarto y ACV

Ilustración de acuarela de torso humano sin rostro sobre fondo oscuro, con corazón rojo y abdomen cálido conectados por líneas doradas.La distribución de la grasa corporal influye en la salud del corazón más allá del peso total (Imagen Ilustrativa Infobae)

El documento publicado por JACC detalla que una circunferencia de cintura y una RCC elevadas aumentan entre un 15% y un 50% el riesgo de infarto, ACV, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular y mortalidad por cardiopatía isquémica. Los participantes con obesidad pero cintura baja registraron perfiles de riesgo similares a quienes tenían peso normal y cintura baja, salvo en mortalidad general, donde su riesgo fue menor. Por el contrario, quienes tenían cintura o RCC altas mostraron tasas de eventos sustancialmente superiores.

PUBLICIDAD

En personas con obesidad, la adiposidad central explicó entre el 13% y el 49% de los eventos cardiovasculares, y casi la mitad de los episodios de fibrilación auricular (46%) e insuficiencia cardíaca (49%) se asociaron con una cintura elevada. El 36% de las muertes por cardiopatía isquémica también estuvo vinculado a este factor.

En un comentario editorial del JACC, Kershaw Patel y Neela Thangada advirtieron que “la evaluación de la obesidad basada en el IMC no evalúa de manera integral el riesgo cardiovascular, y las medidas de adiposidad central refinan significativamente la estimación del riesgo en todos los niveles de IMC”. De acuerdo con JACC, la recomendación es que médicos y profesionales de la salud incorporen la distribución de la grasa central como parte del examen rutinario.