El hígado graso puede pasar inadvertido incluso en personas con factores de riesgo
La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, conocida como MASLD, puede desarrollarse sin síntomas durante años. La condición ocurre cuando se acumula grasa en el hígado y se asocia con factores metabólicos, como alteraciones de la glucosa, presión arterial elevada o cambios en los niveles de grasas en sangre.

Te puede interesar:Cómo el café puede modificar la glucosa y qué factores explican esa respuesta
Un análisis realizado sobre una gran cohorte de adultos del norte de California encontró una diferencia marcada entre las estimaciones de prevalencia y los diagnósticos registrados en la atención médica. El estudio, publicado en la revista científica Gastro Hep Advances, examinó datos de entre dos y tres millones de integrantes adultos de Kaiser Permanente Northern California por año, entre 2009 y 2018.
PUBLICIDAD
La investigación detectó que menos del 1 % de los pacientes contaba con un diagnóstico codificado de MASLD, mientras que las estimaciones epidemiológicas sitúan la prevalencia de la enfermedad en torno al 31,3% de los adultos estadounidenses. El resultado no permite conocer cuántas personas sin diagnóstico presentan la enfermedad, pero sí muestra una distancia entre la magnitud calculada del problema y su registro clínico.

Te puede interesar:Un gel inyectable busca aliviar el dolor lumbar y reparar discos de la columna: qué revelaron los ensayos clínicos
El hígado participa en funciones esenciales del organismo y puede sufrir daño progresivo cuando la acumulación de grasa se acompaña de inflamación o cicatrización. La presencia de grasa no implica que todas las personas desarrollarán complicaciones, aunque algunos casos pueden avanzar hacia una inflamación hepática más grave, fibrosis, cirrosis o cáncer de hígado.
PUBLICIDAD
La enfermedad no depende únicamente del peso ni de los hábitos personales
Un estudio en el norte de California analizó registros médicos de más de dos millones de adultos al año entre 2009 y 2018 (Imagen Ilustrativa Infobae)
La MASLD fue conocida anteriormente como enfermedad por hígado graso no alcohólico. El cambio de nombre busca reflejar su vínculo con la disfunción metabólica, es decir, con un conjunto de alteraciones que puede incluir resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hipertensión, triglicéridos elevados o colesterol alterado.

Te puede interesar:¿Tomar mate puede aumentar la ansiedad? Qué revela una revisión científica sobre la cafeína
La American Association for the Study of Liver Diseases explica que el diagnóstico de MASLD considera la presencia de grasa en el hígado y, al menos, un factor de riesgo cardiometabólico. El organismo médico también advierte que la evaluación debe descartar otras causas de esa acumulación, entre ellas el consumo elevado de alcohol, determinados medicamentos, enfermedades virales o trastornos hereditarios.
PUBLICIDAD
Esta precisión es relevante porque la MASLD no puede explicarse solamente por decisiones individuales. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales señala que el riesgo aumenta en personas con sobrepeso u obesidad, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, síndrome metabólico o alteraciones de colesterol y triglicéridos. Sin embargo, también identifica una influencia de los genes y de otros factores relacionados con el funcionamiento metabólico.