Salud

Los casos de síndrome urémico hemolítico aumentan en verano

En diálogo con Infobae en Vivo, la pediatra e infectóloga Valeria Blumetti subrayó que el síndrome urémico hemolítico (SUH) “sigue siendo una enfermedad subestimada pese a que puede dejar secuelas graves, especialmente en menores de 5años”.

Durante el programa de Infobae en Vivo de la mañana, que contó con la conducción de Gonzalo Sánchez, Maru Duffard, Andrei Serbin Pont y Ramón Indart, la especialista advirtió que “en verano los casos aumentan de manera significativa por la proliferación de la bacteria Escherichia coli en alimentos y ambientes contaminados, y la población no toma suficiente dimensión del riesgo”.

Blumetti destacó que “el 90 % de los casos ocurren entre octubre y mayo, lo que obliga a extremar los cuidados y el control de la calidad del agua en piletas, natatorios, ríos y, por supuesto, en los alimentos que consumen los niños”.

“El SUH es causado por una variante de la bacteria Escherichia coli que se encuentra en los intestinos de seres humanos y animales como vacas y ovejas; las altas temperaturas del verano facilitan su multiplicación y, por lo tanto, aumentan las posibilidades de que los alimentos y el agua se contaminen”, describió Blumetti.

La especialista insistió en que los focos de riesgo no se reducen solo al consumo de carne picada, “aunque sí es la más asociada a los brotes”, sino también a frutas y verduras mal lavadas, y a la utilización de agua de dudosa procedencia.

Cómo prevenir el SUH

La higiene de manos yLa higiene de manos y la correcta cocción de la carne picada son claves para prevenir el SUH en niños menores de cinco años

Remarcó que “no solo la carne picada puede tener Escherichia coli; las verduras y las frutas mal lavadas también son un reservorio peligroso. Por eso, es fundamental insistir en las medidas higiénicas: el lavado correcto de manos, utilizar agua segura y evitar la contaminación cruzada en la cocina”.

La infectóloga hizo énfasis en que “lavarse las manos es la primera herramienta de prevención, incluso anterior a las vacunas, porque corta la cadena de transmisión en el ambiente doméstico y escolar”.

La entrevista giró además sobre la dificultad de controlar todos los ambientes potencialmente riesgosos, especialmente para familias con niños pequeños: “Quien tiene hijos sabe que pueden jugar en el piso, en la tierra. Así es como también pueden exponerse a la bacteria. No hay que vivir con paranoia, pero sí conscientes de que el entorno es un punto clave para el contagio”, recalcó Blumetti.

Según la profesional, cada año se reportan en Argentina entre 300 y 400 casos de síndrome urémico hemolítico, con predominio entre los menores de 5 años, aunque advirtió que la enfermedad puede presentarse en adolescentes y adultos, y cualquiera puede quedar expuesto si consume alimentos o agua contaminada. Blumetti fue enfática: “Muchos padres se sorprenden al diagnóstico porque nunca habían escuchado hablar del tema o porque pensaban que era una situación extremadamente excepcional”.

Asimismo, la pediatra hizo hincapié en la alta carga cultural y social que implica el consumo de carne roja en Argentina: “Nuestro país tiene un promedio de sesenta kilos de carne consumida por año por habitante. Por eso, es importante recalcar el riesgo de la carne picada porque, a diferencia del bife o de cortes enteros en los que la superficie se cocina y elimina la bacteria, en la carne procesada las bacterias de la superficie se mezclan en todo el alimento, de modo que si no se cocina completamente, persiste el riesgo de infección”.